transporte en El Chaltén

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La base para el que quiera visitar El Chaltén es necesariamente El Calafate, donde se haya el aeropuerto más próximo. A El Chaltén solo se puede llegar por carretera (con el viento que sopla en la región cuesta creer que algún día llegue a haber un aeródromo en el pueblo). Existen tres formas de desplazarse hasta El Chaltén.

EN UNA EXCURSIÓN ORGANIZADA

Saliendo de El Calafate, te llevan y te traen, en el día, o pasando una o dos noches en El Chaltén. Las agencias de El Calafate venden esa excursión.

EN EL AUTOBÚS DE LÍNEA

Varias empresas realizan el trayecto entre El Calafate y El Chaltén. Se tarda aproximadamente cuatro horas, y el precio es muy parecido (AR$100 la ida y vuelta). En la sección de transporte de la página de El Chaltén se pueden consultar los horarios, que se incrementan cuando llega la temporada alta – la página recoge ya los horarios que están funcionando a partir del 5 de noviembre -.

EN COCHE ALQUILADO

Fue la opción que elegimos. Queríamos poder pararnos en cualquier lugar y realizar el trayecto El Calafate – El Chaltén a nuestro aire. Se trata de un recorrido de una impresionante belleza. Parece que la ruta 40 y la ruta 23 compiten para ver cuál consigue arrancar más suspiros de admiración. La posibilidad de poder parar a nuestro antojo y detenernos a contemplar el paisaje todo el tiempo que nos apetezca justifican el gasto adicional que supone alquilar un coche para ir a El Chaltén y se lo recomendamos encarecidamente a todo aquel que disfrute con la contemplación de los paisajes.

ruta 40
ruta 23, Patagonia, Argentina
ruta 40, Patagonia, Argentina
ruta 40, Patagonia, Argentina
ruta 23, Patagonia, Argentina
ruta 23, Patagonia
ruta 23, Patagonia, Argentina
Fitz Roy, El Chaltén, Patagonia

El viaje entre El Calafate y El Chaltén no es un mero desplazamiento, sino que debe ser considerado, por mérito propio, como una de las excursiones más bellas que se puede hacer en la Patagonia. Debimos detenernos más de una veintena de veces durante el camino, ora para contemplar el paisaje, ora para divertirnos con la fauna que nos salía al paso (guanacos, ñandús, zorros patagónicos, liebres, aves de rapiña), ora para admirar la silueta del glaciar Viedma allá a lo lejos.

De los 220 kilómetros de carretera, en 2008 175 estaban asfaltados, y solo quedaban 45 de ripio – 35 cerca de la estancia La Leona, y 10 justo antes de llegar a El Chaltén -. En ambos lugares había máquinas trabajando en el asfaltado, por lo que es más que probable que los que sigáis nuestro camino en años venideros no encontréis ya ningún tramo de ripio.

El único cuidado que hay que tomar es con el viento. Sopla con mucha fuerza, y hay que agarrar con firmeza el volante para evitar salirse de la pista. En las zonas de ripio el viento fuerte llega a levantar grandes nubes de tierra que disminuyen mucho la visibilidad.

viento / wind
ruta 40

Por la novísima carretera no circula casi nadie. Otros coches alquilados, y las furgonetas y autobuses que llevan turistas a El Chaltén. La sensación de lejanía que se tiene circulando por la estepa patagónica es sobrecogedora.

En total tardamos 5 horas en cubrir la distancia (incluyendo una parada de 40 minutos en la estancia La Leona). Los autobuses y las furgonetas realizan ese trayecto en poco más de tres horas.

ESTANCIA LA LEONA

En la ruta 40, a mitad de camino entre El Calafate y El Chaltén, se encuentra la Estancia La Leona [ver en Google Maps], uno de los escasísimos lugares en los que parar en el recorrido entre ambas poblaciones.

estancia La Leona, Patagonia
estancia La Leona, Patagonia

La estancia es una parada perfecta, tanto a la ida como a la vuelta de El Chaltén. En ella podéis comer unas deliciosas empanadas de carne y saborear postres caseros – los alfajores de maicena estaban estupendos -. Además de practicar el juego de La Leona (preguntad en qué consiste).

No dejéis de leer el folleto en el que se explica la historia del lugar, donde Butch Cassiddy y el Sundance Kid pasaron un mes alojados mientras huían de las autoridades.

BOSQUE PETRIFICADO DE LA LEONA

Hasta no hace mucho tiempo, se podía visitar libremente el Bosque Petrificado de la Leona, no muy lejos de la estancia. Desgraciadamente, el bosque se encuentra en una propiedad particular, y su dueño decidió conceder los derechos exclusivos de visita a una agencia de El Calafate. De manera que si pasáis por La Leona y queréis visitar el Bosque, no lo podéis hacer. Tenéis que ir a El Calafate, contratar la excursión, y volver a rehacer todo el camino. Ridículo. Si lo que el propietario quiere es mantener a los visitantes alejados del lugar, lo va a conseguir.