excursiones en Ushuaia

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Ushuaia es un lugar maravilloso para el que ama salir a pasear y navegar. Para el que la naturaleza no es su fuerte – como una pareja de españoles que en la oficina de turismo preguntaba por excursiones en las que “no hubiera que andar” – Ushuaia puede hasta decepcionar. Pero para el resto la oferta de excursiones en Ushuaia es fantástica.

NAVEGACIÓN POR EL CANAL DE BEAGLE

Uno de las excursiones imperdibles que hay que hacer en Ushuaia es la navegación por el canal de Beagle. Los barcos salen del muelle turístico [ver en Google Maps], en el centro de la ciudad, y durante varias horas recorren varias islas de la zona. La excursión ocupa medio día. Al lado del muelle turístico están las casetas de las diferentes empresas que realizan los paseos por el canal (ver foto a continuación y localización en Google Maps). Casi todas las empresas ofrecen una navegación por la mañana y otra por la tarde.

El día que llegamos a Ushuaia bajamos al muelle y reservamos la navegación del día siguiente. Como estábamos todavía en temporada baja, no había mucha demanda, y podríamos haber reservado la navegación al día siguiente por la mañana sin ningún problema. En la temporada alta, y especialmente para aquellos que quieren salir a navegar en las embarcaciones de menor tamaño, es conveniente reservar el paseo el día anterior.

Ushuaia

Consejo de DE VIAJE A LA PATAGONIA: reservad la navegación de la mañana. Si el tiempo no permitiera salir a navegar por la mañana, siempre tendréis la opción de hacerlo por la tarde.

Ushuaia

La mayoría de las empresas salen a navegar con grandes catamaranes (foto de arriba). Si lo que os va es la comodidad y los grandes grupos de gente, ésta puede ser vuestra opción. Si, por el contrario, os aterran las masas, huís del bullicio, y preferís los grupos pequeños, haced la navegación en una de las pocas embarcaciones pequeñas que salen al canal todos los días. La navegación en el pequeño velero Tres Marías nos había sido recomendada por varios amigos y conocidos, por lo que no barajamos otras opciones. Fuimos directamente a reservar el paseo con ellos. El Tres Marías hace unos meses que no navega, ahora salen con otro velero, el If, pero es la misma gente y la misma propuesta.

canal de Beagle, Argentina

La navegación de dos horas y media en un catamarán cuesta AS$90. El paseo en el If sale más caro, AR$120, pero también sale a navegar durante más tiempo, cuatro horas. En ambos casos, tenéis que sumarle AR$5 en concepto de tasa de embarque.

Ushuaia

Os ofrecerán unas capas de plástico amarillo. Ni se os ocurra despreciarlas. No solo os protegerán del frío durante la navegación, evitarán que se moje la ropa si alguna ola atrevida entra en el barco. Hablando de frío, salimos a navegar en una plácida pero gélida mañana de otoño. La temperatura rondaba los 4 grados, pero soplaban vientos árticos en el canal que hacían que la sensación térmica pareciera de -20 grados. A pesar de llevar varias capas de ropa térmica, dos forros polares, un cortavientos, y la capa amarilla, pasamos frío, especialmente en las partes del cuerpo expuestas al viento (rostro, manos). Muchísimo frío. De hecho, nunca habíamos pasado tanto frío en nuestra vida. Abrigaos bien, estáis avisados.

Ushuaia, Argentina

Para salir del puerto, el If utiliza el motor. Abandonado el muelle, y tan pronto como el viento lo permite, se apaga el motor y se comienza a navegar con el único apoyo del viento. Ante nuestros ojos, una preciosa vista panorámica de Ushuaia. Para el neófito hay algo de mágico en la navegación a vela. La maestría con la que Ezequiel, nuestro capitán, conducía el velero, y la precisión con la que Carlos, nuestro guía, soltaba y recogía el velamen, eran admirables. Tuvimos mucha suerte ese día, en el velero estábamos nosotros dos y una pareja de franceses, nadie más. Fue casi una excursión particular.

canal de Beagle, Argentina

El If realiza un recorrido diferente al de los catamaranes, y es la única embarcación autorizada a desembarcar en la isla H, el punto más meridional de toda la Argentina.

isla H, Ushuaia

Se hace un interesantísimo recorrido a pie por la isla, en el que, guiados por Carlos, avistamos numerosas aves, sorprendentes especies vegetales, y aprendimos sobre las costumbres de los indios yámanas, antiguos pobladores de la región. En la isla hay un conchero yámana. El paseo acaba con una bajada hasta un nido de cormoranes roqueros.

Cormorán roquero / rock cormorant, Ushuaia
Cormorán roquero / rock cormorant, Ushuaia

Después del recorrido por la isla H, y cercanos al punto de congelación, un merecidísimo café nos esperaba en el velero. El resto de la navegación circunda la isla de los Pájaros (en la que se contempla una numerosa colonia de cormoranes reales) y la isla de los Lobos (en la que los lobos marinos conviven con los cormoranes y otras aves). Sin el ruido de ningún motor, la armonía con la naturaleza parece total.

isla de los Lobos, Ushuaia
isla de los Lobos, Ushuaia
lobo marino sudamericano / South American sea lion
lobo marino sudamericano / South American sea lion

La vuelta a Ushuaia es rápida, sopla viento fuerte, y el velero surca el mar inclinado aprovechando al máximo las condiciones favorables. Menos mal, porque nubes negras que no auguran nada bueno entran por el canal procedentes de Chile.

Os recomendamos mucho la navegación con la gente del Tres Marías / If. Por su propuesta diferente. Por su carácter no masificado. Y porque Carlos, nuestro guía, consiguió transmitirnos a la perfección que ama su trabajo.

GLACIAR MARTIAL

Después de la navegación, y con la tarde libre, decidimos subir a la base del telesilla que lleva al Glaciar Martial, en las afueras de Ushuaia. Como es temporada baja, las furgonetas que llevan al Glaciar no están funcionando. Subimos en taxi (AR$12). La carretera que sube al telesilla va dando vueltas. Al poco de salir de Ushuaia se tiene una bonita vista de la ciudad con el canal de Beagle al fondo. El camino pasa por delante de los hoteles más caros de Ushuaia. Conforme la carretera se acerca a la base del telesilla, se pierde la vista de Ushuaia.

Ushuaia

Hemos subido hasta aquí aún a sabiendas de que el telesilla no está funcionando – está pasando por el mantenimiento anual -. Decidimos calentarnos un poco con un té en La Cabaña (reseñada en la sección de comidas), y comenzamos nuestra vuelta a la ciudad. Nos habían dicho que hay un camino que permite bajar hasta Ushuaia atravesando el bosque. Lo encontramos enseguida, y por él nos metemos. Después de 20 minutos de bajada llegamos a una parte que está completamente inundada y llena de barro. Como no queremos ponernos hechos un asco en el primer día del viaje, decidimos volver y bajar por la carretera principal hasta que conseguimos parar uno de los escasos taxis que pasan vacíos por el camino.

canal de Beagle, Argentina

Desde la carretera que baja hacia Ushuaia se contempla una bella panorámica del canal de Beagle, con las montañas chilenas al fondo.

PARQUE NACIONAL DE TIERRA DEL FUEGO

Parque Nacional de Tierra del Fuego

La otra gran excursión para el que va a pasar solo dos días en Ushuaia es el Parque Nacional. Este se encuentra a pocos kilómetros de Ushuaia, y se accede a él a través de una pista de ripio. Para el viajero independiente hay tres formas de llegar al parque:

  • en coche alquilado. Podría ser una buena opción de no ser porque algunos de los circuitos a pie en el parque comienzan en un punto y acaban en otro punto diferente distante del primero. Tendríais que desandar todo el camino para volver al coche, doblando el tiempo que os llevaría hacer cada circuito.
  • en remise. Muchos conductores de remise os ofrecerán el paseo al parque, con una duración de entre cuatro y cinco horas, y un valor de AR$160 el vehículo (¡la inflación!). Casi optamos por esta opción. Es cómoda, el conductor os va dejando en los diferentes puntos del recorrido, os indica por dónde ir, qué hacer, y se adelanta a esperaros al siguiente punto en el que vais a necesitar de transporte de nuevo. No lo hicimos por tres razones. La primera, que no entendemos por qué una visita al Parque Nacional tiene que durar cuatro horas. ¿No se puede estar todo el día? La segunda, porque nos gusta ir a nuestro aire, sin estar pendientes de alguien que nos está esperando. Y la tercera, y más importante, en la oficina de turismo nos informaron que la actividad de los remises dentro del parque es ilegal. Están autorizados únicamente para llevar pasajeros de Ushuaia al parque y del parque a Ushuaia. No para andar por dentro del parque haciendo de guías. Como creemos firmemente que lo del turismo sostenible comienza por uno mismo, abandonamos por completo la día del remise. Luego en el parque nos daríamos cuenta de cuán problemática es la situación causada por el intenso tráfico de vehículos.
  • en furgoneta. En la sección de transporte hablé de las furgonetas que hacen recorridos fijos. Salen de la avenida Maipú, al lado del muelle turístico. Tienen horarios fijos para ir y volver. La primera sale a las 10 de la mañana, y la última vuelve a las 7 de la tarde. Por la ida y vuelta hasta la parada más lejana dentro del parque (bahía Lapataia), pagamos AR$40. La furgoneta te lleva hasta al parque (te entregan un mapa en el que están explicados todos los recorridos que se pueden hacer dentro del parque), y al final de la tarde te lleva de vuelta a la ciudad (saliendo de la Confitería Lago Roca). En nuestro caso el servicio funcionó muy bien, y es la alternativa de transporte que recomendamos.

A la entrada del parque hay un puesto de control en el que hay que pagar AR$20 para entrar. Si lo pides, te dan un folleto bastante flojo. Pero tienes que pedirlo. Pasado el puesto de control, hay un desvío a la derecha para ir al Tren del Fin del Mundo. No hicimos esa parte de la excursión, un tren que lleva de la nada a la nada.

Poco después, la furgoneta para en el comienzo de una de las caminatas que se pueden hacer en el parque: la senda costera. Tiene una longitud de 6,5km y se tarda 3 horas en completarla. La senda sigue la costa del canal de Beagle, primero, y de la bahía de Lapataia, después. No la hicimos porque el tiempo estaba feo, y porque no nos iba a dejar tiempo para las otras sendas.

Parque Nacional de Tierra del Fuego, Argentina

La furgoneta nos dejó cerca de la bahía Lapataia, donde se pueden hacer varios recorridos de menos de una hora para tener una visión panorámica de la bahía, acercarse a una castorera y caminar hasta el lago Roca.

Parque Nacional de Tierra del Fuego, Argentina

Los castores son una especie introducida en el Parque Nacional que, al carecer de predadores, se ha convertido en una auténtica plaga. Allá donde los castores construyen sus presas, acaban con el bosque. El agua estancada mata las raíces de los árboles y crea paisajes desolados.

Cuando salimos de la castorera llovía bastante. Pusimos rumbo a la Confitería del lago Roca, no queríamos que nos sorprendiese el diluvio. La experiencia de caminar por la pista de tierra del parque fue muy desagradable. Un flujo constante de autobuses grandes y coches cuyos tubos de escape nos agredían a su paso. Por no hablar del cuidado que teníamos que tomar para no ser atropellados o bañados. Era lo último que nos habíamos imaginado, respirar dióxido de carbono puro en un Parque Nacional. Nos pareció que el parque tiene un serio problema y alguien va a tener que encontrar una solución. Estábamos únicamente en la temporada baja, nos contaron que el tráfico dentro del parque durante la temporada alta es infernal. En el lado argentino de las cataratas de Iguazú encontraron una solución ingeniosa (tren) para el transporte de los visitantes. Aquí habría que pensar en una solución similar.

Parque Nacional de Tierra del Fuego, Argentina

En la Confitería calentamos el cuerpo, con la memoria vívida de las preciosas bandurrias que acabábamos de avistar (un ave prima lejana del guará que habita por tierras brasileñas). En poco tiempo, la lluvia se convirtió en nieve, y alguien que yo conozco no cabía en sí de felicidad, estaba viendo nevar por primera vez en su vida – ya había tenido contacto con la nieve en numerosas ocasiones, pero ver nevar de esa forma, solo ahora -. Y al día que había amanecido con un precioso cielo azul, le siguió la nieve. Estuvimos dentro de la Confitería un par de horas viendo nevar hasta que paró y el sol tímidamente quiso salir, dejándonos ver la cara del lago Roca.

Iniciamos la segunda caminata dentro del parque, bordeando el lago Roca hasta el hito XXIV, que marca la frontera con Chile (se puede atravesar al país vecino, no hay control fronterizo).

Parque Nacional de Tierra del Fuego, Argentina

Se tarda supuestamente una hora y media en ir y un tiempo similar en volver. Pero nos acabamos dando la vuelta a mitad de camino, se volvía a cerrar el cielo, caían copos de nieve otra vez, y el camino estaba lleno de barro. Aprovechamos para disfrutar de los floridos arbustos de calafate y pusimos rumbo de vuelta a Ushuaia.

flor de calafate

LAGOS ESCONDIDO Y FAGNANO

En nuestra última excursión en Ushuaia fuimos a los lagos Escondido y Fagnano. Un remisero nos había ofrecido la excursión de medio día por AR$240, lo que nos pareció un valor altísimo. Decidimos hacer la excursión en furgoneta. Según el listado de la oficina de turismo, debería costar AR$60 con la empresa Eben Ezer. Cuando llegamos al punto de partida de las furgonetas nos encontramos con que nos decían que tal empresa ya no existía, y que la excursión ahora valía AR$80. Como no nos gustó nada el tono agresivo que usaron para informarnos, decidimos ir a turismo para confirmar la información. Puede ser, nos dijeron, que hayan subido los precios y no nos hayan informado. Si queríamos hacer la excursión en furgoneta, con salida a las 10 de la mañana y vuelta a las 2 de la tarde, tendríamos que pagar un total de AR$160. Y ahí se nos ocurrió la posibilidad de alquilar un coche.

Lago Escondido, Tierra del Fuego, Argentina

Con la ayuda de Gustavo de las cabañas en las que nos hospedábamos alquilamos un coche pequeño con la empresa Cinco Estrellas. Nos dieron un Corsa casi nuevo (menos de 2.000 kilómetros) por el que pagamos AR$120. Además, gastamos AR$30 en combustible (en Ushuaia cuesta en torno a AR$1,45 el litro). La jugada nos salió redonda. Gastamos menos que si hubiéramos ido en furgoneta con la ventaja de que hicimos la excursión a nuestro aire y, además, a la vuelta en Ushuaia, andamos por todas las esquinas de la ciudad y todavía hicimos otra pequeña excursión.

Lagos Escondido y Fagnano, Tierra del Fuego, Argentina

La carretera que lleva a los lagos está en buen estado de conservación. Antes de llegar al lago Escondido se pasa por el precioso valle Tierra Mayor, en el que están todos los centros invernales de Ushuaia. El valle presenta un aspecto de desolación muy marcante, con bosque, castoreras, zonas en las que se encuentra turba, y vegetación típica de alta montaña.

Al finalizar el valle, la carretera comienza a ascender, hasta llegar al Paso Garibaldi [ver en Google Maps], desde el que se contempla un bello panorama del lago Escondido y vistas de la espectacular carretera de montaña.

Ruta 3, Tierra del Fuego, Argentina

No tuvimos suerte con el tiempo ese día. Llovía intermitentemente, soplaba un viento fuerte, y hacía bastante frío. Bajamos hasta el inabarcable lago Fagnano, que visualmente no es muy emocionante, y en el camino de vuelta entramos en la Hostería Petrel, que he comentado en la sección de comidas de esta página.

Lago Escondido, Tierra del Fuego, Argentina

OTROS LUGARES

Llegamos de vuelta a Ushuaia en el medio de la tarde. Como todavía nos quedaban varias horas de luz, dedicimos continuar explorando la ciudad. Subimos una vez más por la carretera que lleva hasta el glaciar Martial, parándonos esta vez en la curva desde la cual se divisa la panorámica más completa de la ciudad. Después bajamos y no acercamos a la Casa Beban y el monumento a los caídos en la guerra de las Malvinas.

Casa Beban, Ushuaia
monumento a los caídos en la Guerra de las Malvinas

Para acabar el día, y antes de que oscureciera por completo, decidimos recorrer una pequeña pista de tierra que nos habían indicado en la oficina de Turismo y que bordea el canal de Beagle durante unos kilómetros hasta acabar repentinamente delante de una pequeña baliza que sirve de ayuda a la navegación [ver en Google Maps].

canal de Beagle, Ushuaia

Si tenéis coche, vale la pena hacer el breve recorrido (no más de 20 minutos). Primero pasaréis por la zona industrial de Ushuia, con gigantescas fábricas. Después abandonaréis la ciudad y comenzaréis a tener una vista preciosa del canal, por el cual veréis pasar los catamaranes con las montañas de Chile al fondo.

Ushuaia, Argentina

En el camino vais a poder ver los árboles que el viento ha tallado en esta zona expuesta de la costa y, si sois muy observadores, contemplar innumerables nudos de lenga en los árboles, en algunos de los cuales crece el pan de indio (también conocido como llao-llao).

Ushuaia, Argentina

Nuestro último día en Ushuaia comenzó con un auténtico madrugón, porque queríamos fotografiar la ciudad en la hora mágica y aprovechar que hasta las 10 no teníamos que devolver el coche alquilado para visitar más lugares.

Desde el aparcamiento que hay a la entrada del aeródromo local [ver en Google Maps] hay una vista maravillosa de la ciudad. Desde cerca del aeropuerto internacional hay otra vista muy bonita de las afueras de Ushuaia [ver en Google Maps]. Podéis aparcar el coche en el estacionamiento (gratuito) del aeropuerto.

Ushuaia